lunes, 12 de diciembre de 2011

El Galicia de Mugardos concedió demasiadas facilidades al Viveiro


El entrenador del Galicia de Mugardos, Germán Amil, señalaba en la previa del encuentro que disputó ayer ante el Viveiro que sus pupilos debían saltar al terreno de juego muy concentrados, pero parece que no le hicieron mucho caso, ya que a los seis minutos ya perdían por 2-0.
El conjunto mugardés salió muy frío y eso le costó que un robo de balón de Rebolo le permitiera a Pablo batir a Javi. Casi sin tiempo para asumir ese golpe, llegó el segundo tanto de la escuadra lucense, ya que el pontés Troncho se aprovechó de otra pérdida del equipo visitante en el centro del campo para colocar el balón lejos del alcance del portero para subir el 2-0. Con ese marcador tan adverso, era complicada la remontada, sobre todo porque el Viveiro es una de las formaciones que menos goles encaja del grupo. Eso lo demostró a lo largo de la contienda, ya que apenas concedió oportunidades a los mugardeses.
Sin mucho más que comentar, los jugadores se retiraron a descansar a los vestuarios y, en la reanudación, Germán Amil realizó dos cambios para tratar de cambiar la dinámica del encuentro. Aunque en defensa no pasó demasiados apuros, al equipo le seguía costando crear peligro en las inmediaciones del área contraria, por lo que a medida que pasaban los minutos parecía más complicada la remontada.

Además, en el minuto 77, se le pusieron peor las cosas a los futbolistas de la escuadra mugardesa, ya que el Viveiro amplió su ventaja con un remate de Juanjo en un lanzamiento de esquina. Esa tercera diana significó el 3-0 con el que se llegó al final de la confrontación.